Espiritualidad, carisma y misión

ESPIRITUALIDAD

La espiritualidad de San Juan Eudes expresada en: la devoción al Corazón de Jesús y de María, el amor a la Voluntad del Padre y el cuidado por los más necesitados de misericordia, fue asumida por nuestra fundadora, Santa María Eufrasia Pelletier.

Para Santa María Eufrasia, Jesús Buen Pastor expresa el amor misericordioso de Dios para con toda persona. Se hará el bien cuando se tengan los pensamientos, sentimientos y afectos de Jesús Buen Pastor, que transforma la vida del ser humano desde la fe.

La espiritualidad de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor está centrada en los valores del Evangelio que se manifiestan en la persona de Jesús, quien es el enviado, para dar la Buena Nueva a los empobrecidos, liberar a los oprimidos y proclamar la bondad de Dios. Jesús como Buen Pastor nos llama a vivir en unión con él y nos orienta plenamente hacia el Padre en el amor y nos entrega a la obra salvadora de Cristo.

CARISMA

Nos llama a ser presencia del amor misericordioso de Jesús Buen Pastor, en   el mundo de hoy, teniéndolo a Él como modelo, para que las personas más vulnerables, se sientan acogidas, reconocidas, respetadas, defendidas y tratadas con ternura; haciéndonos testigos de su transformación a través del reconocimiento de su dignidad de persona, de hija de Dios. Esto, hace que las Religiosas en partenariado con los laicos, expresemos en nuestra misión la preocupación por la persona, como lo hace Jesús el Buen Pastor que busca, sana, acompaña, fortalece, forma y envía.

El carisma de misericordia y compasión ha impulsado a la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor a poner la mirada y el corazón en la justicia y a permanecer activa en la defensa de los derechos y la dignidad humana. Por tanto, nos urge encarnar a Jesús Buen Pastor, en la realidad cotidiana, la preocupación porla mujer, para reavivarlas en el amor del Padre.  Santa María Eufrasia dice: “No harán ningún bien… si no tienen los pensamientos y afectos del Buen Pastor, del que tienen que ser las imágenes vivas”.

MISIÓN

La misión de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor está centrada en la persona de Jesús Buen Pastor, quien revela el amor misericordioso de Dios Padre encarnándose en la realidad cotidiana.

A través de la Iglesia, Jesús continúa rodeando con su amor a todos los que se hallan abatidos por la debilidad humana. Busca al que está perdido, trae de vuelta al que se ha extraviado, venda al herido, fortifica al débil. Revela la misericordia de Dios a través de un amor que vence todo pecado e infidelidad.

ANTECEDENTES

A partir de la entrega de la administración de las cárceles y cierre de los internados y escuelas, hace alrededor de 40 años, la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor en Colombia, buscó reestructurar el trabajo a favor de la mujer más vulnerable, mediante programas externos, con el fin de cubrir la atención a un mayor número de personas en su entorno familiar y social, procurando con ello dar mayor y mejores respuestas al momento histórico del país.

En el año 2003, se evidenció la necesidad de organizar la administración de dichas Obras Sociales, bajo una única razón social denominada Fundación El Buen Pastor, con seccionales en las principales ciudades de Colombia, Venezuela y Cuba, emprendiendo a la vez un proceso de Planeación Estratégica para la cualificación del trabajo, el mejoramiento en la capacidad técnica y administrativa y una visión más amplia y documentada sobre los ejes problemáticos de violencia, migración y prostitución identificados en la población de mujeres, niños, niñas, adolescentes, articulando los procesos institucionales a las políticas locales, regionales y nacionales.

Vivimos la reconciliación y la misericordia promoviendo la defensa de los Derechos Humanos, el empoderamiento en las mujeres, niñas, niños, adolescentes, jóvenes y sus familias en situación de vulnerabilidad frente a la violencia, migración, trata de personas, prostitución, explotación sexual, pobreza, constituyéndose como gestoras de su transformación personal y social.   Contribuir al Desarrollo Humano Integral de Mujeres adultas en situación de vulnerabilidad, marginalidad y exclusión social, para acceder a oportunidades de desarrollo sostenible; empoderándolas hacia la participación social y promocionando su bienestar individual, familiar y social, desde el enfoque de Derechos, deberes y perspectiva de género.