Se inició la jornada con la Eucaristía transmitida desde la Comunidad de Ibagué, y celebrada por el Padre José Quimbayo, quien en su homilía resaltó que somos misioneras y discípulas con un compromiso concreto, con una opción de vida por la justicia y el amor.
En el mundo se necesita dar testimonio con hechos, con la vida, eso fue lo que hicieron San Juan Eudes y Santa María Eufrasia se encontraron con el Pastor que es misericordia y amor e incorporaron en sus vidas estas características del Pastor, de ir a reconstruir lo destruido, es la invitación que hoy Jesús El Buen Pastor nos hace.
Posteriormente se dio la iluminación teológica con el teólogo Juan Alberto Casas Ramírez, desde el lema del Capítulo Congregacional “Cautivadas por el amor, apasionadas por la justicia”, a partir del Evangelio de Mateo 14, 13-21, la multiplicación de los panes.
El teólogo contextualizó la Galilea y su significado en el tiempo de Jesús a nivel social, destacó el significado de Galilea como el lugar de las curaciones, del llamado de la misión y la cotidianidad.
Nos invitó a preguntarnos: ¿Cuál es mi Galilea? ¿Cómo estoy viviendo mi Galilea en la misión, en mi familia y en mi cotidianidad?
Socializó en el texto del milagro de los panes, como los discípulos piensan desde la razón y Jesús piensa desde el amor.
El milagro consiste en que cuando se comparte desde la nada Dios hace el todo.
Cuando el pan es sólo para uno, siempre hará falta y no saciará.
Cuando el pan es partido y compartido, siempre sobrará y saciará.
Y dijo: “Cuando empiezo acumular para mí estoy dejando con hambre a alguien y cuando quiero acumular estoy matando a los otros”. Fueron palabras profundas que llaman a la mirada desde adentro, desde lo que somos y hacemos. Compartir olvidando la conveniencia y confiando en Dios que todo lo provee, Él es quién hace la tarea… y nos lo enseña en este pasaje bíblico. Por otra parte, nos enseña a dar gracias por la carencia y reconocer que nuestro buen Dios siempre atiende las súplicas de su pueblo y no lo abandona. ¡Es hermoso compartir la vida no solo nos referimos a lo material, también a todo lo que somos desde el amor, la convivencia, la solidaridad, el tiempo, dar tiempo es también darnos así mismo y compartir el pan desde lo que somos!
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