San José esposo de la Virgen María, en su divino designio, Dios Padre le encomendó ‘la labor’ más importante: criar a su hijo y ser cabeza de la Sagrada Familia.

San José hombre de alma limpia, logro descubrir la grandeza de María, por eso la amo, respeto, vivió como un verdadero esposo, un ángel delante de ella. Dicen las revelaciones que en muchos momentos se inclinaba para recibir su bendición.

Hna. María Esther Buitrago, Religiosa Contemplativa

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Oración
Salve, custodio del Redentor
y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.

Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal. Amén.

(cfr. citas y oración tomadas de la Carta Apostólica Patris Corde, del Papa Francisco)