IV Capítulo Provincial -30 de abril, día 5.“Enviadas por la comunidad Provincial para anunciar y ser testigos

Para el cierre de nuestro Capítulo Provincial, iniciamos el día dando gracias a Dios por su presencia amorosa en nuestro itinerario capitular, continuamos la revisión y diálogo sobre la declaración que hace el Capítulo como mapa que orientará nuestro caminar durante los dos próximos años. Luego, como centro de nuestra experiencia, la Eucaristía celebrada por el Padre Fidel Oñoro, Sacerdote Eudista, presidida y  transmitida desde el oratorio de su Comunidad.

“Invitadas por el Señor Resucitado y en comunión con el pueblo venezolano que jubiloso celebra hoy la Beatificación del Doctor José Gregorio Hernández Cisneros, quien fue testigo fiel del Evangelio, queremos seguir la voz del Buen Pastor que una vez más nos invita a anunciar y a testificar su amor compasivo y misericordioso”.

El Padre en la Homilía se centró en 3 palabras:

1.Tengo una casa para ti: dónde yo estoy, están ustedes, dice Jesús. La vida es revelación que entretejemos. ¿Qué relaciones he logrado construir? Preguntémonos… ¿Qué relaciones entretejemos en la misión? La casa es donde comienza y termina la vida, Jesús me ofrece una casa. Queremos construir juntas lo más saludablemente posible, una casa donde nos sintamos amadas y amemos con transparencia.

2.Confianza: es la base de todo, no se turbe tu corazón, es lo que nos dice Jesús. Creer es la dinámica de lanzarse al Corazón de Dios en cuyas manos me siento segura, me abandono en el Señor. Tengan confianza. Donde no hay confianza no hay Comunidad. La confianza es el abono donde la semilla crece; cuando me gano el corazón del otro hay confianza. En un mundo de confianza renovada, la fe encontrará una nueva respiración. “Crean en Dios y crean también en mí” Creamos las unas en las otras y nuestra fe se fortalecerá para anunciar la esperanza.

3.Construir camino juntas: a la escucha de este caminar eclesial y congregacional. ¿Y al final cuál es el camino? ¿Dónde está el camino? ¿Quién es el camino? El camino es una persona, la ruta es una persona y en esta persona descubrimos la verdad, la verdad es Jesús. Lo hemos venido escuchando toda la semana: Jesús El Buen Pastor, el Divino Modelo que debemos seguir. La verdad es lo que Él es, lo que Él hace. La vida es crecimiento, en contraposición a la violencia, la marginación… Vida es futuro, dentro de ella amor, casa, reposo, abrazos, generación…. Jesús no ha dicho que Él es la meta, ha dicho que Él es el Camino. Él es el viaje que hace que elevemos nuestra vida y lo podemos hacer posible para las mujeres en situación de vulnerabilidad y sus familias, sin miedos, pues vamos con Jesús que es Camino, Verdad y Vida.

Después de la celebración Eucarística, continuamos en la revisión y aprobación de la Declaratoria del IV Capítulo Provincial; en seguida expresamos nuestros agradecimientos a nuestras hermanas Susana Franco, consejera congregacional apostólica y Mirian Colala, consejera congregacional contemplativa, por su acompañamiento, igualmente  a las diferentes comisiones, al equipo técnico y facilitador con el reconocimiento de haber hecho posible de manera exitosa la realización de lo que considerábamos un gran desafío en este mundo virtual. Gracias a  Dios, el compromiso y la responsabilidad de las comisiones y la de todas/os de las/os participantes en la Asamblea Capitular se pudo culminar con el cumplimiento de los objetivos, ahora nuestro desafío es en la vida real, caminando con Jesús el Buen Pastor para el desarrollo de lo propuesto y más allá, según nos indique el Espíritu en un mundo en constante cambio con una profunda fragilidad manifestada por la pandemia de la Covid 19.

A continuación resaltamos el mensaje de la Hermana Yolanda Sánchez Contreras, animadora Provincial de la Provincia Colombo Venezolana, en el cierre del IV Capítulo Provincial.

Queridos partners en la misión, hermanas y laicos,

Hemos vivido unos días de paso del Señor por nuestras vidas. Hoy con corazón agradecido hacemos el cierre de nuestro IV Capítulo Provincial, agradecimiento a todas las personas que detrás del telón hicieron posible la realización de este capítulo.

El camino queda abierto para continuar esparciendo y sembrando las semillas que Jesús el Pastor bello y bueno ha puesto en nuestras manos y en nuestro corazón, estoy segura que cada uno y cada una salimos con una gran responsabilidad y un compromiso: ser pan partido y compartido para que muchos hermanos y hermanas sean saciados. Quiero citar un aparte de la intervención de Juan Alberto Casas, teólogo, en su reflexión sobre el texto de la multiplicación de los panes durante el capítulo, nos decía: “cuando acumulo o guardo solo para mí el pan, siempre hará falta y no saciará o estoy dejando a otros hermanos y hermanas con hambre; pero cuando lo parto y lo comparto siempre sobrará y saciará”, y concluía su intervención con estas palabras: “Yo pongo lo poco que tengo y el Señor Jesús se encarga de multiplicarlo”.

Creo que puedo decir, sin temor a equivocarme, que estoy segura daremos frutos de vida abundante en la construcción de un mundo más justo y más fraterno, porque estaremos regando y cuidando las semillas sembradas en nuestra vida con un amor misericordioso, tierno y entregado y porque estaremos colocando cada una cada uno lo poco o mucho que tenemos al servicio del Reino.

Quisiera terminar con estas palabras en forma de oración:

«Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que volvamos a encontrarnos, Dios te sostenga suavemente sobre la palma de su mano.

Recuerda siempre las cosas que te alegraron y las bendiciones recibidas cada día.

Que siempre tengas palabras cálidas y fraternas para con quienes comparten tu vida.

Que siempre tengas en tu mente y en tu corazón el deseo de ir de un yo a un nosotros con actitudes de compasión y misericordia en la relación con tus hermanas de comunidad, con los miembros de tu familia, en tu lugar de misión y trabajo.

Que Dios esté contigo y te bendiga y haga brillar su rostro sobre ti y las personas que colocará en tu camino». Vayamos y seamos testigos de lo que hemos visto y vivido durante estos días de asamblea capitular. Y finalizo recordando las palabras de SME: “Dejo la Obra Santa en sus manos”

Yolanda Sánchez Contreras. Animadora Provincial, Provincia Colombo Venezolana

IV Capítulo Provincial -29 de abril, día 4.“Contemplando nuestra realidad, nos dejamos mover por el Espíritu”

Se aproxima el final de nuestro IV Capítulo Provincial y solo tenemos que decir… “Queremos asumir la etapa que comienza con los ojos y el corazón puestos en Jesús Resucitado. Él está más allá de la historia, pero la guía, la orienta y le da sentido…” (Tomado de la monición de la Eucaristía celebrada por el Padre José Quimbayo desde la Comunidad de Ibagué).

El Padre en la homilía resaltó, el Evangelio de Juan nos interpela sobre los miedos… miedo a perder el confort a estar en riesgo, miedo a muchas realidades…esos miedos son los lobos que quieren destruir el rebaño. Si debemos cuidar del rebaño, cuidar nuestra Consagración, así como Santa María Eufrasia decía: me consume el celo en todo mi ser y por eso debemos trabajar sin descanso por las almas, llevarles esa luz de Jesús… llevar la luz a las realidades de tantas mujeres y sus familias que la Congregación acompaña.

En medio de los peligros el Buen Pastor llega y levanta en sus hombros aquellas mujeres que necesitan. Jesús nos invita abrir el corazón a la simplicidad desde la oración y contemplación, a no cerrarnos a la realidad. Vive una relación con Jesús sin dejar de ver la realidad en los pequeños y simples, ellos son capaces de recibir el Reino de Dios. No tener miedo de la realidad de nuestro mundo que desde la condición de religiosas hoy se hace urgente y más significativo dar una respuesta a este grito de la sociedad, en especial a los que excluyen y esta es una misión redentora de reconciliación. Esta es una Iglesia en salida, una Congregación en salida en encontrar el rostro del Buen Pastor que está en las calles.

El trabajo del día se desarrolló en revisión y discernimiento para tomar las decisiones necesarias para hacer vida todo lo que el Señor nos ha mostrado a través de nuestros diálogos como Partners Hermanas y Laicos.

IV Capítulo Provincial -28 de abril, día 3. Reconstruir lo destruido.
Se inició la jornada con la Eucaristía transmitida desde la Comunidad de Ibagué, y celebrada por el Padre José Quimbayo, quien en su homilía resaltó que somos misioneras y discípulas con un compromiso concreto, con una opción de vida por la justicia y el amor.

En el mundo se necesita dar testimonio con hechos, con la vida, eso fue lo que hicieron San Juan Eudes y Santa María Eufrasia se encontraron con el Pastor que es misericordia y amor e incorporaron en sus vidas estas características del Pastor, de ir a reconstruir lo destruido, es la invitación que hoy Jesús El Buen Pastor nos hace.

Posteriormente se dio la iluminación teológica con el teólogo Juan Alberto Casas Ramírez, desde el lema del Capítulo Congregacional “Cautivadas por el amor, apasionadas por la justicia”, a partir del Evangelio de Mateo 14, 13-21, la multiplicación de los panes.

El teólogo contextualizó la Galilea y su significado en el tiempo de Jesús a nivel social, destacó el significado de Galilea como el lugar de las curaciones, del llamado de la misión y la cotidianidad.

Nos invitó a preguntarnos: ¿Cuál es mi Galilea? ¿Cómo estoy viviendo mi Galilea en la misión, en mi familia y en mi cotidianidad?

Socializó en el texto del milagro de los panes, como los discípulos piensan desde la razón y Jesús piensa desde el amor.

El milagro consiste en que cuando se comparte desde la nada Dios hace el todo.

Cuando el pan es sólo para uno, siempre hará falta y no saciará.

Cuando el pan es partido y compartido, siempre sobrará y saciará.

Y dijo: “Cuando empiezo acumular para mí estoy dejando con hambre a alguien y cuando quiero acumular estoy matando a los otros”. Fueron palabras profundas que llaman a la mirada desde adentro, desde lo que somos y hacemos. Compartir olvidando la conveniencia y confiando en Dios que todo lo provee, Él es quién hace la tarea… y nos lo enseña en este pasaje bíblico. Por otra parte, nos enseña a dar gracias por la carencia y reconocer que nuestro buen Dios siempre atiende las súplicas de su pueblo y no lo abandona. ¡Es hermoso compartir la vida no solo nos referimos a lo material, también a todo lo que somos desde el amor, la convivencia, la solidaridad, el tiempo, dar tiempo es también darnos así mismo y compartir el pan desde lo que somos!

Apertura oficial del IV Capítulo Provincial - 27 de abril, día 2.

Se dio inicio con la Eucaristía celebrada por el Padre Héctor Martínez Barrios, sacerdote Salvatoriano, la cual fue transmitida desde la sede Provincial en Bogotá y motivada con un hermoso ritual de apertura en el que la Hermana Yolanda Sánchez Contreras, animadora Provincial, enciende la luz e invita a cada Comunidad Local a encenderla igualmente en su espacio Sagrado, el cual fue preparado con anterioridad. 

El Padre en su homilía resaltó: el Capítulo es una Gracia, debemos creer que Dios hace su obra a través de esta humanidad. Es una mirada para revisar si lo que decimos o planteamos lo estamos viviendo y si se cumple en las acciones. 

Después de la Eucaristía la Hermana Yolanda, da su mensaje de apertura teniendo como referencia para su reflexión el texto bíblico, 1 Cor.12,12-27, que compara la Iglesia de Cristo con el cuerpo humano.

La Hermana Mirian Colala, Consejera General Contemplativa, dio lectura del mensaje de la Hermana Helen Kelen, animadora Congregacional y extendió el saludo de las Hermanas del equipo de liderazgo Congregacional resaltando entre muchas cosas la conciencia de la vulnerabilidad que estamos viviendo. 

Posteriormente se compartió un emotivo video de apertura que recoge diferentes momentos vividos y al ritmo de la canción-Somos el Cuerpo de Cristo.  

El equipo de liderazgo Provincial presentó su informe de gestión a través del video la metáfora del árbol permitiéndonos bellos recuerdos de tantos momentos de fraternidad vividos durante estos años.

En la jornada de la tarde se presentó el informe de la Fundación El Buen Pastor, el cual motivó un diálogo enriquecedor sobre la misión.

Así culminamos la jornada de este segundo día del encuentro como Capítulo Provincial. Terminamos el día con la alegría de poder compartir la vida y trabajo, las inquietudes y alegrías juntas como pueblo de Dios, hermanas y laicos(as).

IV Capítulo Provincia Colombo Venezolana - 26 de abril, día 1-Retiro Espiritual: Tú conmigo

“El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres” (sal.125) 

Es la expresión que brota de nuestro corazón en este día que como Provincia Colombo Venezolana nos encontramos para celebrar nuestro IV Capítulo Provincial y lo hemos iniciado a través de un Retiro Espiritual, con la participación de Hermanas y Partners Laicos, dirigido por el Padre Fidel Añoro, sacerdote Eudista, quien nos orientó desde el salmo 23, versículo 4 “Tú conmigo”.

“Estamos viviendo este capítulo justo en el centro de una pandemia, que ha desvelado que el planeta entero está enfermo, necesita de sanación y de los cuidados del Pastor Bueno”.  El Padre Fidel Oñoro afirma que las crisis hay que asumirlas, vivirlas y estar dispuestas a morir a todo aquello que no gesta vida para así vivir la Pascua, esto requiere escuchar la Palabra de Dios y discernir.  La crisis significa ruptura de aquello que no queremos perder, esta ruptura nos hace bien por que trae vida nueva al mundo”. Debemos preguntarnos: ¿Qué va a nacer de nuevo de este dolor que me ha producido la crisis? Recordemos que la Cruz que no resucita no es cristiana.

Se prosigue hablando del pastoreo: El Pastor tiene visión de futuro, percibe las necesidades de sus ovejas, tiene valentía, está al servicio de la vida y percibe lo que la oveja necesita, infunde seguridad, confianza y consuelo ayudando a superar situaciones difíciles. Abraham, Moisés y María, ejercieron su pastoreo sin recursos económicos, sin tiempos establecidos, sin mapas o cronogramas, porque ellos depositaron su confianza en la Providencia de Dios.

En la Homilía el Padre Fidel Oñoro se destacaron las 5 virtudes principales de un Pastor:

1. El Conocimiento: conoce sus ovejas, no solo las situaciones, sino las personas, las distingue, las llama por su nombre,  sabe todo de la oveja y así la ama, es capaz de comprender todo lo que le sucede y la agita dentro de Ella. No le interesa ni el rol, ni el cargo que presta, ni las funciones, le interesa su profunda humanidad.

2. Confianza: El Pastor es de espacios abiertos, no encierra a nadie por desconfianza o miedo. Les tiene confianza ya que esta es la primera condición para que haya vida y conocimiento.

3. Camina: El Pastor está en movimiento, camina delante del rebaño, abre caminos, inventa caminos…NO A LOS GRITOS NI CON PRESIONES NORMATIVAS…precede con el ejemplo,  transmite seguridad a la tropa que camina bajo el sol y la lluvia.

4. Escucha: Se deleita escuchando. Una persona que es sorda vive anclada a los miedos de toda la vida. Escuchar es más importante que hablar.

5. Ser puerta: quiere decir no ser muros, no ser vallas. Abrir pasos, tener apertura y abrirnos hacia afuera.

En conclusión el Pastor da vida abundante, para sembrar el jardín y hacer florecer nuevas iniciativas. Él acompaña la siembra para que crezca y dé vida en abundancia.

Si, así es Jesús El Buen Pastor y la invitación es ser cómo Él, tal como nos decía nuestra fundadora Santa María Eufrasia.